Lamento tanto dolor de mis hermanos venezolanos

Es preocupante y lamentable todos aquellos episodios de tristeza, abusos, sufrimientos y desesperación por la que están pasando nuestros hermanos de Venezuela.

Me parece mentira y curioso que siendo uno de los países que más aporta con petróleo en América latina tenga que vivir días de miseria por la aplicación de políticas equivocadas que sus gobernantes han empleado en los últimos años. Siendo un país que lo han tenido todo, petróleo, empresas de grandes capitalistas, ensambladoras de vehículos, reinas mundiales, buenos elencos de telenovelas y series televisivas, hoy en día vivan rodeados de piedras de mano, hermanos heridos, muertos  y gases lacrimógenos.

La aplicación de ciertas políticas totalitarias están dividiendo a los hermanos de Venezuela, los actos de corrupción se los encuentran en cualquier comunicado de prensa, las agresiones entre hermanos se salen de control, militares y policías reprimen a los ciudadanos civiles que han salido a las calles a quejarse por falta de todo, por falta de transparencia en los procesos de gobierno y de control, por falta de alimentos en las perchas de las tiendas, por falta de productos de primera necesidad en los comisariatos, porque los inversionistas, capitalistas y quienes han dado fuente de empleo a la gente han tomado la dura decisión de cerrar sus negocios y llevárselos a otros países, dejando sin empleo a miles de personas; porque ya vemos jóvenes robando en las calles sin temor a que les disparen, los hieran o los maten.

Hemos observado según su propia prensa como civiles en motos salen a reprimir con armas en manos a civiles que marchan por reclamar un cambio de política que les permitan salir del hueco social donde han caído; desgraciadamente tienen como respuestas más balas, más bombas, más saqueos, más muertes.

Está bien marcada las clases sociales y de resistencia,  civiles luchan contra las creencias o inclinaciones políticas de otros, civiles contra uniformados  en guerra campal, con palos y cuchillos a cambio de tantas bombas; lo lamentable y preocupante es que los heridos y los muertos los pone el pueblo de Venezuela, la gente pobre, los que claman por ayuda, los que suplican por trabajo, por alimentos y por una Venezuela de equidad donde exista políticas de progresos en favor de todos.

Es evidente que se requiere urgente  de un cambio, la gente no aguanta más abusos,  no puede ser posible que uno de los países más ricos en petróleo permita que sus habitantes empiecen guerras por falta de atención prioritaria; y definitivamente se ha convertido en un modelo nada ejemplar y menos a seguir por parte de los países vecinos; que Dios nos ampare y que no permita que nosotros los Ecuatorianos nos toque sufrir esos derramamientos de sangre y llorar las desapariciones físicas de nuestros seres queridos por reclamar algo de justicia para todos los nuestros.

Estoy convencido que pronto Venezuela y su pueblo se levantará triunfante en esa lucha contra el hambre y el atropello de sistemas corruptos, pero lamentablemente también debo preguntar….. Cuantas vidas se habrán apagado hasta que lleguen esos días de gloria y triunfos en favor de quienes viven en mayoría?

Danny Andrade.

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