Belleza, cultura y tradición en un sombrero que enorgullece al Ecuador

El sombrero de paja toquilla es un ícono del Ecuador y nos representa a nivel mundial.

Elegantes escaparates especialmente en Europa y Estados Unidos exponen los sombreros ecuatorianos.
Elegantes escaparates especialmente en Europa y Estados Unidos exponen los sombreros ecuatorianos.

La confección de uno de ellos demora entre tres y cinco meses, dependiendo del número de hebras por centímetro con que cuente el artesano. Su belleza, delicadeza, textura, ligereza, elegancia y finura son tal que lo ha llevado exportarse y ser aclamado en todo el mundo, adquiriendo un reconocimiento internacional que pocos productos llegan a alcanzar.

Hablamos del sombrero de paja toquilla, un ícono de la cultura y tradición ecuatorianas que, además, fue declarado en 2012 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Su elaboración es 100% artesanal. Esto es lo que le da esos acabados y ese toque único y especial a cada pieza. Según historiadores, los Huancavilcas, Caras y Mantas eran hábiles tejedores que, seguramente, heredaron en las poblaciones de lo que hoy son Guayas y Manabí el arte de tejer el sombrero.

La paja toquilla, científicamente conocida como Carludovica Palmata, es una especie de palma sin tronco que necesita ser cultivado en suelo húmedo. Sus anchas hojas en forma de abanico alcanzan dos y tres metros de largo; el centro de estas hojas, que es de color blanco, es el material que se utiliza para confeccionar los sombreros.

Para un sombrero fino se necesitan doce cogollos, para uno corriente se necesitan diez cogollos y unos ocho o nueve para el calado, que es la variedad más sencilla y económica. La calidad del sombrero se mide en grados; de esta también de pende su precio, a mayor grado, mayor valor.

 

FIGURAS QUE LO HAN UTILIZADO

Napoleón III

Eduardo II

Teodore Roosvelt

Ernest Hemmingway

Winston Churchill

Harry Truman

Paul Newman

Frank Sinatra

Rubén Blades

 

FALACIA

Fue conocido como “sombrero de Panamá” por mucho tiempo, debido a que durante la construcción de Panamá llegaron a ese país millares de sombreros para uso de los trabajadores y allí se lo dio a conocer.

 

DATOS

  • El tradicional sombrero consta de tres partes: plantilla, copa y falda.
  • Se producen mayormente en las ciudades Cuenca, Montecristi y Jipijapa.
  • 15 mil dólares puede llegar a costar uno de estos sombreros.
  • Su elaboración requiere de al menos 25 pasos.
  • Pile, ubicado en Manabí, es el pueblo de donde salen los sombreros más finos y caros del mundo.

 

Michael Arévalo

Redacción Milagro

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